El pasado 14 de setiembre, la Escuela Municipal de Artes Integradas (EMAI) recibió la antorcha de la independencia ante estudiantes, familias, personal docente y vecinos. Para la ocasión, una profesora de teatro de la EMAI leyó un discurso escrito por Claudia Peirano Cisterna, inspirado en el lema de este año: «Costa Rica: 205 años libres, en paz y sembrando futuro».

Más que un repaso histórico, el texto plantea una pregunta: ¿qué hacemos hoy con la libertad que heredamos? La respuesta pasa por la educación y la cultura. En las aulas de la EMAI, la música, la danza, el teatro, la literatura y las artes visuales enseñan a observar, escuchar, imaginar y cuestionar. Formar desde el arte es formar ciudadanía crítica y sensible, capaz de participar en la vida de su comunidad.

Lo compartimos completo porque nos recuerda algo que en Santa Ana conviene no olvidar: la libertad, la paz y la democracia no se heredan para guardarse, sino para cuidarse y transmitirse.

«Costa Rica: 205 años libres, en paz y sembrando futuro»

Discurso de Claudia Peirano Cisterna para la celebración de las fiestas patrias en la EMAI de Santa Ana, el 14 de setiembre de 2026.

Reciban un caluroso saludo, grupo estudiantil, familiares, personal de la Escuela Municipal de Artes Integradas EMAI y todas las personas de la comunidad que nos acompañan en la celebración de este 14 de septiembre. Al reunirnos este día, compartimos una nueva oportunidad de honrar nuestra historia nacional mediante el recibimiento de la antorcha de independencia como parte de las fiestas patrias.

«La antorcha simboliza la libertad que se mantiene viva, la luz de la independencia y el recorrido histórico que une a las comunidades del país durante las celebraciones patrias. No es solo una llama decorativa: representa una libertad que se hereda, se protege y se transmite».

MEP, 2026

La conmemoración de la independencia nacional es un motivo de fiesta que nos une como sociedad, pero también es un espacio de reflexión que no se limita a los hechos históricos y los valores heredados de las proezas del pasado. El logo de la antorcha en pleno recorrido, como dice la cita de su significado “No es solo una llama decorativa: representa una libertad que se hereda, se protege y se transmite”, lo que nos invita a cuestionarnos ¿qué significa ser libres hoy?, ¿qué hacemos, desde nuestro presente, con esa libertad que hemos heredado?, ¿qué país queremos construir desde la educación, la cultura y el arte?

Como cada año, desde el Ministerio de Educación Pública (MEP), nos comparten el lema que nos inspira a lo largo de este gran festejo, “Costa Rica: 205 años libres, en paz y sembrando futuro”. Este lema nos insta precisamente a comprender la libertad como un legado que lleva consigo responsabilidad. Ser libres implica participar, pensar, dialogar, respetar nuestras diferencias y asumir el compromiso de construir, entre todas las personas, una sociedad más justa, solidaria y democrática; y frente a esta tarea, el arte tiene un papel fundamental.

En la EMAI, sabemos que educar no consiste solamente en transmitir conocimientos. La formación integral en arte significa también enseñar a observar, escuchar, imaginar, crear y cuestionar. La música, la danza, el teatro, la literatura, las artes plásticas y visuales nos permiten expresar lo que somos, conocer otras perspectivas y comprender mejor el mundo que habitamos.

Por medio del arte se desarrolla nuestra sensibilidad, pero también nuestro pensamiento crítico. La educación artística nos enseña que existen diferentes formas de interpretar la realidad, que podemos plantearnos preguntas y que tenemos la capacidad de proponer nuevas respuestas. Por eso, formar personas desde el arte es también formar ciudadanos capaces de participar activamente en la construcción de su sociedad y de su cultura.

En la EMAI tenemos el privilegio de cultivar precisamente esas capacidades. Cada experiencia de creación artística nos motiva a imaginar lo que todavía no existe, a experimentar con nuevas formas de expresión, a desarrollar un pensamiento crítico y sensible y a reconocer que nuestras ideas y nuestras obras pueden transformar la manera en que comprendemos y enriquecemos nuestra cultura. Crear también es ejercer nuestra libertad.

Por eso, al recibir hoy la Antorcha de la Libertad, queremos verla no solamente como el símbolo de una historia que nos precede, sino como una llama que nos compromete con el presente y con el futuro. Su luz representa esa libertad que hemos heredado y que debemos proteger; su recorrido nos recuerda que somos parte de una historia construida colectivamente; y su fuego nos invita a mantener vivo el compromiso de transmitir a las nuevas generaciones los valores de la paz, la democracia, la solidaridad y la participación.

Entonces, al celebrar nuestra libertad, queremos reconocer también la cultura como una de las semillas que debemos cuidar para construir el futuro. Sembrar futuro es educar. Es crear. Es pensar. Es escuchar. Es preservar nuestra memoria y, al mismo tiempo, atrevernos a imaginar lo que no se ha creado, tal como nos sugiere el lema cívico de este año.

Que esta antorcha nos invite, entonces, a preguntarnos qué futuro estamos sembrando desde nuestras aulas, desde nuestras familias, desde nuestra comunidad y, especialmente, desde el arte. Que cada creación, cada palabra, cada melodía, cada movimiento y cada imagen que nace en esta escuela sea también una forma de sembrar futuro y de ejercer responsablemente nuestra libertad.

Por lo tanto, estos 205 años de vida independiente nos recuerdan que la libertad de Costa Rica y las garantías sociales de sus ciudadanos no son solamente una historia que heredamos. Es también una construcción colectiva que continúa en nuestras manos y que tenemos la responsabilidad de proteger y de transmitir.

Recibamos la antorcha con orgullo, pero también con compromiso, porque la luz que recibimos hoy es una semilla de libertad, y el país que construiremos será el fruto de aquello que decidamos sembrar.

Compartir WhatsApp