Casi tres meses después del incendio que destruyó su vivienda en Santa Ana, Yesenia Acuña y sus cuatro hijos continúan enfrentando una situación muy difícil.
El incendio ocurrió el 23 de abril, alrededor del mediodía. Según la información disponible, el fuego se habría originado por el uso inadecuado de un equipo de soldadura en una propiedad vecina. La casa de Yesenia quedó completamente destruida y la vivienda de su madre sufrió daños parciales. Afortunadamente, Yesenia estaba trabajando y sus hijos, de 7, 10, 16 y 21 años, se encontraban en la escuela o fuera de la casa. No hubo personas heridas.
La tragedia también dejó una profunda pérdida para la familia: dos de sus cuatro perros murieron en el incendio.
En los días siguientes, vecinos (as) y personas de la comunidad respondieron con una importante muestra de solidaridad. Se recibieron donaciones de ropa, materiales de construcción y aportes económicos. A través de SINPE se recaudaron ₡1.400.000, utilizados para iniciar la reconstrucción, mientras que Agrosalitre colaboró con la cremación de los dos perros.
Con la ayuda de apenas dos personas, Yesenia ha logrado levantar la estructura metálica, colocar el techo y avanzar en algunos muros. Aún no cuentan con agua.
Hoy, la familia sigue viviendo en el terreno donde estaba su casa. Con la ayuda de apenas dos personas, Yesenia ha logrado levantar la estructura metálica, colocar el techo y avanzar en algunos muros. Sin embargo, aún no cuentan con agua, cocinan con leña o en una pequeña parrilla y la instalación eléctrica sigue siendo provisional.
La Municipalidad le otorgó una ayuda de ₡500.000, insuficiente para cubrir los costos de reconstrucción. Para sostener a su familia, Yesenia prepara y vende gallos de comida frente a su casa, aunque algunos días las ventas no alcanzan ni para comprar alimentos.
Cómo colaborar
Quienes deseen colaborar pueden hacerlo comprando sus gallitos, visitando a la familia, ofreciendo ayuda como soldador o mano de obra para la construcción, o abonando materiales en la cuenta que Yesenia mantiene en la Ferretería Porras.
La reconstrucción continúa, paso a paso, gracias al esfuerzo de la familia y al apoyo de quienes siguen creyendo en la solidaridad.